|
sábado de agua
Óigale al sábado de agua, mal sábado pa' un murguista...
¡Cuando avanzará la ciencia lo suficiente como para impedir que llueva sobre los tablados! Bueno, nosotros tranquilos, después de unos días de meditación y relajación, la semana que viene vamos a batir todos los récor de tablas (bah, los nuestros), así que hoy vamos a festejar comiendo un cordero. ¡Miralo vos al micho! Y supongo que algo más, porque con un cordero no llenamos esos estómagos tan capacitados. No se desesperen: mañana mismo (domingo) ponemos en la cartelera dónde y cuándo actuamos. Mirá vos, justo me pasó los datos Horacio y ya los puse.
Tuve viendo algunas murgas... tan todas buenas; así no vale. Bah, vi dos o tres.
Escuché la grabación del teatro que está colgada en internet (en algún comentario alguien la puso, y también la de la mojigata). La pasé sólo unas veinte veces. Tá buena, tá. Bájenselán. O si no, en alguna parte de esta página hay otro vínculo para oírla.
confesión
Tengo que confesarles algo: en realidad... no soy un indio.
Tan sólo soy un murguista; duende de cara pintada que recorre los tablados con alegría y cariño, para dibujar sonrisas en el rostro de los... guachos.
Un bohemio, un soñador, que cuando puede se escapa y se arrima al mostrador para tomarse una... birra.
Un poeta delirante de cuya pluma inspirada surgen los versos sencillos de esta humilde... de esta... ¿Cómo era? Eso que cantan los murguistas al final... ¡La despedida!
primer teatro
Hoy si no llueve vamos al teatro. Ayer hicimos tres tablas, cosa inusual, y quedamos locos de la vida; especialmente porque eso ayudó a achicar un poco nuestra deuda externa, y hasta salió un valerio pa los más necesitados. Para tranquilidad de sus murguistas, Lamolle todavía no tiene la menor idea de qué va a hacer en las partes en que se cambian, después del saludo y antes de la retirada. El teatro es impresionante, pero lo más lindo es que este año la murga está laburando decorosamente, no te digo un disparate pero tampoco es cuestión de exagerar y cansarse.
MURGA ¿JOVEN?
Anoche en Tres Cruces había un festival de Murga Joven y ¿quiénes estaban? Obviamente, La Catalina, El Queso, creo que La Lunática, Japilong... y ¡La Gran Siete! ¿Se dan cuenta? ¿Quién dijo que Uruguay es un país de viejos? En realidad es el sitio con más jóvenes, porque aquí uno es joven hasta que se muere. ¡Viva la juventud!
CHARLA TÉCNICA
Ya que estoy, a los murguistas: bajen un poco (bastante) el volumen en los siguientes dos contracantos: el que dice lai lai lai y el que dice fua fa fa fa fafá. O sea, cada vez que alguien está hablando adelante. No se olviden de sacarse los sombreros en la parte en que hay quie sacarse los sombreros. Hugo, querido, cruzá la patita derecha por delante de la izquierda cuando hacemos el pasito de parodistas viejos; bueno, ayer lo hiciste bien. Canario, Canario, Canario... dejá pasar a Edgardo en el bolsillo, y no te lleves puesto al Guille cuando los solos de la presenta. Guille, no te morfes el micro cuando hacés de mejicano empedernido. Eso es casi contraescena. Leo, poné un poquito más de güevos en los solos graves del saludo. Edgardo, no la duermas: termina el estribillo y entra la estrofa. Yo, acordarme del dúo con Mario en la despedida. TODOS: vayan en hora a pintarse, hagan los movimientos, acuérdense de la letra, afinen, no se olviden de la cédula, etc. Hoy va completa.
Público: nos vemos en el Collazo*.
MOJI EN TEATRO AYER
Dicen los entendidos que la descosieron. Felicitaciones, albricias, enhorabuena, vamo arriba y... NO SE HAGAN LOS LOCOS, que el próximo teatro vamos a pasar por el faro pero en vez de saludarlos les vamo a cagar todo el maquillaje y romperles los trajes y viceversa, les vamo. _________________________________________________________________ * Collazo, indio Coya de gran tamaño (N. del E.)
¡qué cagada!
Las bacterias y los virus andan bravos este verano. Y si no que le preguten a los de La Gran Siete, es decir, a nosotros. Ayer domingo, mientras volvíamos del tablado Flor de Maroñas, un integrante de la murga se sintió algo indispuesto, y ante el natural temor con respecto a qué tipo de mal le aquejaría decidió evacuar todas sus dudas ahí nomás, en la bañadera. El Chueco tuvo que baldear (espero que lo haya hecho a conciencia, porque hoy tenemos el Malvín). Por las dudas, no vamos a hacer el salpicón.
|